martes, 11 de septiembre de 2018

(Diario) 11 de septiembre de 2018



Día soleado. Voy a la playa con Maria y Paula, olvidando por un momento que quería cobrar cierta distancia respecto a ellas. Aunque el agua está sucia, hay algunos torsos desnudos que vale la pena ver.
Mamá cose a máquina mientras yo leo. «Lo bueno de saber hacer cosas es que después te las puedes arreglar tú solo», dice. No cabe duda de que tiene razón. Solo sé zurcirme los calcetines y preparar una tortilla a la francesa. A veces me pregunto qué clase de futuro me depara, quién me coserá los pantalones o las camisetas. No creo que sea el único joven de veinte años que note esta incertidumbre. Pase lo que pase, me quedará el pensamiento y la escritura. Pero la ropa sigue necesitando a alguien que la cosa.

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