lunes, 21 de mayo de 2018

(Diario) 21 de mayo de 2018



Mientras desayuno, decido acompañar a mis padres a Barcelona. Vamos, primero, al Parque de Cervantes y, más tarde, al monasterio de Pedralbes. No recordaba que fuese tan aburrido ir a los sitios con ellos. Nunca he disfrutado estando en familia. La Sala Capitular del monasterio permanece en un silencio profundo, monstruoso; mis pasos se oyen como si caminase hacia el interior de una cueva. Un miedo terrible a hacer el ridículo siempre ha conducido mis actos.
Comemos en un restaurante de Diagonal llamado La Botiga. Papá está cansado y el sol me irrita. Ensalada de trigo y arroz de montaña.

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