(Diario de adolescencia) Primero de diciembre de 2017



Por la mañana, hago una charla sobre el canon literario y el género en el colegio en que estudié segundo de bachillerato. Me reencuentro con algunas profesoras: Núria, Laura, Rosa. Ruth me presenta a los alumnos y ellos me escuchan educadamente y con atención —veo caras que asienten y caras que se sorprenden, para mi satisfacción— durante una hora. He hablado mucho. Seguramente, he hecho más de una afirmación que no podría precisar. He hablado con prisas. ¿Cuándo contaremos con el tiempo necesario para decir las cosas pensándolas detenidamente, con lentitud y reflexión? Probablemente, nunca. El mundo nos exige que nos formemos durante largo tiempo y a través de muchas lecturas con tal de que la urgencia del futuro no nos pille desprevenidos. Sé que echaré de menos este tiempo de lecturas, el tiempo universitario, pero me dispongo a vivir cada momento con la mayor plenitud diminuta de que sea capaz.
Durante todo el día, a ratos, he ido sintiendo un fuerte, agradable olor a flores. Me recordaba a algo, a algo bueno, pero no sabía a qué. Al llegar a casa y quitarme el abrigo, me he dado cuenta de que era esta prenda la que olía tan bien: la había sacado del armario dos días antes y aún mantenía el olor a la colonia que usaba el año pasado, cuando la estrené. ¿Qué tiene el olor de Alien, de Mugler, que me hace sonreír? Me hace pensar en Alba, en I., en personas y lugares, en comentarios como: «Me encanta cómo hueles.» y, más que en esos comentarios, en las intenciones amistosas de las personas que los hacían. Creo que empecé a usar esta colonia en primero de bachillerato y la dejé de usar este verano porque agoté el frasco. En lugar de ponerme nostálgico (¡a mis diecinueve años! ¡Cómo!), debería volver a comprar esa colonia y disfrutar de estos años con un poco más de olvido de mí. Curiosamente, al mismo tiempo que echo de menos el pasado —más que mi pasado, las grandes aspiraciones que tenía para el futuro en aquel entonces—, sé que, dentro de unos años, será lo que considero mi presente lo que añoraré.

No hay comentarios:

Publicar un comentario