(Diario de adolescencia) 26 de noviembre de 2017



Sueño: una tienda de mascotas; las paredes están llenas de estanterías con perros, conejos y gatos; empiezo a pasear por el lugar y algunos animales salen de sus jaulas, con tal de acercárseme.
Domingo frío, claro. La luz se posa sobre cada hoja de las enredaderas de casa. Así, las hojas pasan del verde mortecino a un radiante amarillo, como si la mañana las hubiese convertido en oro. Leo, estudio y no hago mucho más. Los domingos con ocupaciones son los más raros. Los domingos más naturales recuerdan al verano, al no tener nada que hacer, al desperezarse tensando las piernas y brazos después de haber pasado un rato inmóvil.

No hay comentarios:

Publicar un comentario