(Diario de adolescencia) 26 de enero de 2017



El sueño de hoy ha sido bellísimo: en un desierto, un árabe empezaba a perseguirme y yo huía hasta que caía en la arena, sin conseguir verle por las dunas que había a mi alrededor. No volvía a aparecer. Un grupo de muchas personas de distintas edades paseaban por delante de mí. Luego, en otro escenario, mi padre daba una gran cantidad de dinero a I y también le daba prescripciones médicas.
Ayer por la noche, fui al Horiginal con Joan. Ambiente completamente familiar. Una mujer que me intriga me mira mientras habla con Joan. Saludo a Sebastià. Ahora me acabo de acordar de que, al principio de la noche, me presentaron a la mujer que me pareció misteriosa; vestía toda de negro. También me presentaron a M S ―presencia imponente y sencilla―, una chica que había hecho Estudios Literarios y un chico que defendía el último libro de C R por encima del de P A. Saludo a Paula, del CEC. Sorpresa por encontrarla en este sitio. Por la tarde, había ido a los cines Renoir Floridablanca con Maria para ver Juste la fin du monde y, más tarde, había ido a tomar una copa de vino con I.

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