(Diario de adolescencia) 2 de agosto de 2016



Ayer acabé el relato sobre la noche en la que me anunció que le gustaba un chico que no era yo. ¿Significa eso algo? Durante unas horas, pretendí que sí que significaba; al mismo tiempo que ponía el punto final a la historia, podía deshacerme de todos los pensamientos referentes a él. Pero no ha sido tan sencillo: a pesar de que esta noche, como las anteriores, he dormido mejor, sigue presentándoseme cada vez que estoy solo o cada vez que, estando en grupo, me aíslo y paso a recordar las escenas que vivimos.
He dudado mucho de que pudiera seguir escribiendo Los dieciocho son un mito, puesto que es una novela que empecé sintiéndome elevado por el amor. Al menos intentaré retomarla. Empezaré por hacerle una rápida relectura a las cuarenta páginas ya escritas y trataré de continuarla. Seguiré informando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario