(Diario de adolescencia) 11 de enero de 2017



Los últimos días han sido horribles. Discusión tras discusión. Esta mañana nos hemos encontrado en el Bar Estudiantil. No he podido. Seguiré junto a él. Si quisiera dejarlo, no me vería en la miseria cada vez que contemplo esa posibilidad. De este problema, saco el convencimiento de que esta relación no es eterna, como ninguna. O será dificultosamente eterna. Como todo, es precaria en todo momento. Conviviré con esa inseguridad, aunque no le pueda hablar a I sobre ella porque nos imagina a los dos unidos toda la vida. Veremos quién tiene razón.

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