(Diario de adolescencia) 8 de noviembre de 2013



«Puedes llamarme El Leproso. ¿Lo ves? Se me cae la piel a tiras…», le acabo de decir a Laura y Alicia. Intento afrontar con un poco de humor el estado actual de mi piel. No sabía que este tratamiento contra el acné iba a ser tan duro, pero ahora ya no hay marcha atrás. Después de cuatro meses de sufrimiento, solo me quedan dos. Eso sí: cuando termine, tendré la piel más fina que jamás ha habido.

He estado hablando con Maria (que es, además de una gran amiga, la delegada de mi clase) sobre organizar un recital poético para recaudar dinero y destinarlo al viaje de fin de curso. Poemas de Salvador Espriu, Josep Carner… La cuestión es que sean de catalanes o de autores que escriban en esta lengua. Todavía no sé cómo será recibida la idea por los demás alumnos. De aceptarse, yo dirigiré el evento. Solo quiero subirme a un escenario y gritar sus versos a un público atento.

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