(Diario de adolescencia) 8 de abril de 2015



Estoy esperando a que empiece la conferencia de Care Santos y lo único que siento es un fuerte olor que no solo me recuerda al de la piel de mi abuela cuando la beso. También me recuerda el curso de ajedrez que hice a los diez años y cuyo ambiente estaba perfumado por el olor de un profesor de ochenta años. A veces lamento que no haya nadie de mi edad en lugares así. Lo que es seguro es que sobreviviré a todos los que hoy están aquí.

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