(Diario de adolescencia) 4 de octubre de 2013





Cuando escriba mis memorias, dedicaré un capítulo o medio a hablar sobre la zoofilia de mi infancia. Sí, y los sueños de necrofilia de la preadolescencia tampoco irían mal. Entre otros, estos serían los timones escandalosos del libro, la polémica beneficiosa, la controversia que tanto me gusta. Fantaseaba con que le asesinaba y luego tocaba su cuerpo desnudo. Evidentemente, el sueño es sueño.

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