(Diario de adolescencia) 25 de noviembre de 2013



Estoy bastante sorprendido por la mala actitud de algunos conocidos. Ignoro si para los demás la empatía es difícil de conseguir, ya que siempre he estado muy sensibilizado sobre ello. Por lo que he descubierto, que esté pasando por un mal trago es algo que solo algunos amigos llegan a comprender. No hay distinción de sexos: tanto chicos como chicas de mi curso me han dejado decepcionado por la poca preocupación que les despierta mi estado. Solo deseo que estos días plagados de porquería pasen pronto y vuelva a ser el adolescente de sonrisa sardónica que era hace un mes o dos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario