(Diario de adolescencia) 24 de febrero de 2014



Me siento mejor que nunca. En realidad, no me había acabado de recuperar de los días que pasé enfermo a principios de mes. El paseo por el bosque que di el sábado con María, Alicia y Florencia me fue genial. Nunca había estado tan convencido de que la naturaleza tiene propiedades curativas como ahora. Y eso que siempre he creído que la humedad del clima mediterráneo empeoraba las enfermedades, los dolores de cabeza y todo este tipo de porquerías.

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