(Diario de adolescencia) 21 de octubre de 2013





He estado pensando, otra vez, en la cantinela del «Todavía eres demasiado joven para triunfar.» He dudado durante cinco segundos de que estuviera tomando el camino que me corresponde, que me estuviera adelantando a lo que el destino pudiera tenerme reservado. Luego me he dado a mí mismo un bofetón. Debo aprender a borrar todos esos interrogantes y a seguir mis instintos.
Cada día me gusta más provocar a mi público. Su indignación me da hasta un poco de placer. Que todos se fijen en mí cuando entro en un lugar es genial. Sus murmullos aún me vuelven más feliz.

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