(Diario de adolescencia) 2 de junio de 2013



En ocasiones me pregunto las razones de demasiadas cosas. No termino de comprender a esos individuos tan poco humanos que se esfuerzan sobremanera en sus intentos de destruirme. Yo supe que había madurado, que había traspasado la frontera del bienestar, el día que dejé de odiar el mundo por ser mundo, o a ciertas personas tal vez por su conducta, o su aspecto. Cuando entiendan lo poco que me afligen esas acusaciones destructivas van a querer recuperar todo el tiempo que desperdiciaron seleccionando la opción de mostrarse como un usuario anónimo en las páginas de comentarios de mi blog.

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