(Diario de adolescencia) 18 de abril de 2015



El tren llegó a la estación de Barcelona con retraso, a las doce menos cuarto. Esta mañana me he despertado a las seis. He preferido dormir un poco más, para recuperarme. Después, he retomado la normalidad, yendo a trabajar en un proyecto con Sharon.
París ya queda lejos. Se me antoja como un paréntesis o un sueño que se ha alargado más de lo normal.

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