(Diario de adolescencia) 17 de marzo de 2015



Ayer se puso a la venta Feo y descalzo a través de la web de la editorial. Es tiempo de celebración. El abuelo Pere sonríe cuando le cuento esto, aunque desde el pasado domingo no pueda levantarse de su butaca. Nati, mi abuela, también recibe la noticia con alegría, y asegura que se leerá la novela de principio a fin. Creía que no tenía ningún problema con lo que había escrito en ese libro. Sin embargo, al oírla decir aquello, me sorprendí, preocupado por lo que pensaría al llegar a según qué escenas.
¿Debía la abuela de Pasolini ver sus películas? ¿Leer sus novelas? ¿Saber cómo era la figura pública de su nieto?

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