(Microcuento) Un profesor de Literatura leyendo el diario a las siete de la mañana



Al mismo tiempo que la persiana del segundo piso de un bloque se levanta, la puerta que da al balcón del tercero se abre, y Profesor sale. Aún lleva su pijama, y, debajo del brazo izquierdo, una fajita de papeles grises. Entre la manga de su pijama y su muñeca se lee la primera letra del nombre del periódico: L. Desliza unos centímetros el brazo y se lee la siguiente: A. A continuación, un espacio en blanco. Luego, V.
Aunque el hábitat natural de la especie a la que pertenece Profesor son las aulas, al ser sábado, es normal que salga de su rutina y se airee un rato antes de empezar su día.
Bosteza con más pasión que el león de una sabana. Se hurga un oído con algo de molestia. Después de cinco días dando clases, no puede sacarse las horribles voces de sus alumnos de la cabeza.
Camina hacia un sillón de mimbre sobre el que se ha ido acumulando la porquería del viento. Antes de sentarse sacude el diario sobre él, haciendo que el polvo se esparza.
De la barandilla del balcón cuelgan algunas gotas de lluvia, como si fueran columpios que, de vez en cuando, se despegan del metal y caen. Profesor no puede resistir la tentación; alarga un pie y toca una de las gotas, que cae sobre su piel y se escurre hasta llegar al suelo.
Abre el diario por la tercera página y recorre el índice con los ojos. Arquea una cejas; significa que ha topado con un título que le ha llamado la atención. Vuelve a cerrar el diario y se lleva un dedo a la boca. Lo lame, abre el diario de nuevo, por la mitad.
Se encuentra delante de una de esas columnas a las que han dado espacio de más; ocupa algo más de lo que harían tres páginas. Se debate entre leerla o pasar de largo. Aunque la pereza no es propia de esta especie animal, a veces se trasmite por contagio. Profesor debe haber estado en contacto con alguna otra especie, probablemente un estudiante o profesor de Comunicación Audiovisual.
El nombre del autor del artículo se le hace familiar. Es Autor. Y el tema que trata, aún más: escribe sobre la educación y lo equivocado que está todo el mundo. Profesor pone su pulgar sobre la primera frase y empieza a leer, en voz alta: «No cabe duda de que, si se tiene que buscar un culpable de que la educación vaya tan desencaminada, ese es el alumno. Alguien que casi nunca está dispuesto a aprender y que, con esa actitud, arrastra a quienes se les enciende una chispa de curiosidad. Oh, sí, también hay casos afortunados, que son los que luego acaban ganando los Nobel. Bueno, como que soy muy derrotista, no voy a escribir sobre ellos aquí.» Profesor sonríe. El ritmo con el que Autor escribe le gusta y (¿por qué no decirlo?) también le gusta que, para variar, los culpables sean los niños. Hace tiempo que Profesor se ha dado cuenta de la impunidad con la que los niños hacen maldades. Como si el 'son cosas de niños' lo justificase todo.
Sigue leyendo: «Si seguimos desgranando el asunto, acabaremos encontrando otros culpables. Y es que, aunque los niños sean los culpables principales, la raíz del problema no está en ellos, sino que en un profesorado al que no se le ha enseñ...» ¡Basta! Profesor se levanta del sillón y lanza el diario al aire. Aterriza en medio de la calzada, brillante por la lluvia. Sus páginas se van humedeciendo, y su color gris pasa al marrón. No quiere oír a otro cretino echándole las culpas de todo al profesorado. Tiene suficiente con las asociaciones de madres y padres, que, pase lo que pase, muy insufriblemente, siempre están allí.

2 comentarios:

  1. Hola!
    Me gusta el arranque. Me engancha. Pero echo en falta algo más de rabia, quizás desaforada y caótica. Un extremo. Para ver hacia donde llega esa frustación. no sé. soy una bocas. :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No, no lo eres. Entiendo lo que quieres decir. A mí también me gusta leer algo que tenga más de dinamita que de silencio, de vez en cuando, pero la cosa es que, en este relato, no quería hacer algo muy desenfrenado para que la atención del lector no se centrase en eso. El foco está en otro lado, no sé si me explico.
      Igualmente, muchísimas gracias por el comentario. Lo aprecio muchísimo. <3

      Eliminar