(Microcuento) Cerca de un lago a medio esbozar



Hay, en un primer plano, una chica que debe rozar los veinte años. Viste una camisa blanca de hombre muy holgada y metida por dentro de unos pantalones negros que le llegan por la cintura. Son muy ceñidos, por lo que si fuese un hombre se le marcaría el paquete de manera casi ridícula. Por suerte se trata de una muchacha, una muchacha vestida como un hombre. Nada más moderno y elegante que ella misma.
Lleva un peinado cardado, muy, muy cardado. Tal vez pesa más que su propia cabeza. El negro de los pantalones combina con el de su cabello, tan marcado y de carboncillo.
Lo único de color que hay en ella es un foulard larguísimo que le cuelga hasta los tobillos. Se lo ha puesto muy apretado, ¿no se está asfixiando? Sus cejas están un poco fruncidas, como si estuviese sufriendo pero no quisiera que nadie se diese cuenta de ello. Igualmente no hay personas a su alrededor, así que no tiene por qué preocuparse.
El foulard es de azul pastel. No adivino qué tipo de tela debe ser. Tampoco sé mucho sobre eso. Es demasiado gruesa para ser seda y demasiado fina para ser lana.
Ella, sentada en un banco, se mira el lago que hay detrás. En este, dos cisnes entrecruzan sus cuellos, pero no forman un corazón ni hacen cursiladas como esa, no. Esos cisnes se cruzan con violencia, queriendo acabar el uno con el otro. ¿Han discutido? ¿Eran amantes y ya no lo son? Sea como sea, su pelaje es impresionante: blanco y puro. Parece que algún detallista aburrido se haya dedicado a cuidarlo.
Por delante de ella pasa un trompetista. Cabello rizado y rubio, trenca negra y de botones en forma de cuernos, cara muy pequeña, cuerpo delgado. Oh, sí, y muy guapo, pero por un motivo concreto. Es uno de esos chicos a los que los ojos verdes les salva de parecer langostas o caracoles. Va tocando con su trompeta dorada música del último álbum de Antony & The Johnsons. No sé qué canción es, porque la escena es muda, pero espero que sea I fell in love with a dead boy. Qué genial son los tres… Los cinco. Antony, la chica andrógina, el músico y los ángeles del lago.




De WILLIAM BLAKE

1 comentario:

  1. La chica andrógina, me recordó a mi esto... Te quedo muy chulo ^^

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