(Artículo) La majadería del escritor al que leo



La majadería del escritor al que leo no me incumbe. Cuando empiezo a leer una novela suelo ignorar lo que diga la biografía de la contraportada, puesto que al ser escrita por el mismo autor del libro en la mayoría de los casos uno no va encontrarse más que mentiras y pedazos quirúrgicamente hinchados de vanidad.
Es inevitable  toparse de vez en cuando con referencias políticas y religiosas en un ensayo, o hasta podría hallarse en un cuento infantil, ¿quién sabe hasta dónde llegan los límites de un enfermo bebedor de té que dedica su tiempo a redactar parrafadas caramelizadas?

El otro día estaba leyendo las Confesiones de un inglés comedor de opio, de Thomas de Quincey, dándome cuenta en la introducción a la obra de cuantísimo llegaba el prologuista a remarcar el detalle de que fuera un maldito conservador. También es verdad que al leer un prefacio biográfico no me debía esperar menos pero, ¿realmente iban los ideales de Quincey a influir hasta en el último adverbio del escrito? Supuestamente en ese texto el opiómano británico analizaba la droga que consumía y relataba su experiencia con ella, las fantasías soñadas a consecuencia de su consumo diario y la vida en familia que le permitía tener… Entonces, ¿qué relevancia tiene la ideología política a la que apoyaba? Si realmente ese fuera un detalle que llegara a importarme ―de uno de los críticos que más admiro― lo investigaría en entradas dentro de enciclopedias o en biografías en la red.

Parece absurdo que sea un servidor quien escriba sobre este asunto, pertenezco a la clase de humano racional que analiza mentalmente la melodía de un vals lento, a la vez que averigua, ―con habitual cordura y sobriedad―, las sensaciones que llevaron al músico a componerlo.
Sin embargo, siempre he preferido mantener una pequeña porción que esa aura de misterio que rodea a los grandes artistas y los hace más atractivos de lo que en realidad son, sé que el contacto demasiado directo con sus vidas desgarraría todas esas ilusiones que invento cuando pienso en lo deshumanizados y distintos que debieron ser en sus tiempos.

Deseaba con este artículo animar a los críticos de literatura, y de arte en general, a mostrar mayor objetividad a la hora de dar su opinión sobre lo que sea.
No basen sus razonamientos en si se trataba de un pintor conservador o progresista, o de un escultor hindú o ortodoxo. Limítense a admirar el arte y a reprochar las imitaciones de este, únicamente yo tengo permitido el lujo de condenar a alguien tanto por su forma de ser como por sus repulsivas narraciones sobre adolescentes fornidos camelándose muchachas de senos puntiagudos, vulgares y aún no crecidos. 





WOMEN IN TOP HATS, de EDUARD WIIRALT

7 comentarios:

  1. Madre mía, eres... Impresionante. He llegado aquí gracias a Twitter y estoy perpleja. Sigue así.

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  2. Muchas de las obras de escritores estan muy influenciadas por su condición social o política.
    No hay más que ver a una de las cumbres de nuestra literatura, le Generacion del 27 que vivio la dura Guerra Civil y notar como afecta directamente a sus escritos.

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  3. Tu intelecto y actitud me resultan tan eróticos.

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  4. Lo cierto es que prefiero el propio significado que la forma del texto pero... ¡chico tu dominas los dos!

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  5. Sin palabras! Simplemente... Genial

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  6. Ya que no dejas que comentemos en tu video de Youtube (cosa que veo absurda, pues si estás aquí es por algo y no deberían importante las críticas de los demás, pues todo ayuda a crecer. Además, cualquiera, como por ejemplo yo, puede indagar un poquito y terminar escribiendo lo que opina de tu video en tu blog), voy a dejarte claro lo que pienso.
    Primero de todo, lo que has escrito está muy bien, realmente me ha gustado mucho. Y aquí se acabaría la crítica si no hubieses grabado un video LEYENDO lo que has escrito.
    Si eres escritor, eres escritor; si eres vlogger, eres vlogger. Pero no puedes pretender quedar bien hablando en un video con esa voz (perdóname, pero intentar poner voz de interesante NO es ser interesante), leyendo palabra tras palabra lo que has escrito.
    Sinceramente, me parece una muestra de lo que tú bien estás hablando,tu vanidad. Al hacer un video de algo que ya has escrito y publicado, lo único que estás mostrando es que te parece muy bueno lo que has hecho. Que no es que no lo sea, pero siempre está bien ser un poco modesto, sobretodo cuando se empieza.
    En resumen, realmente has llegado a estropear lo bello que te había quedado el texto al colgarlo a youtube.
    Enfádate si quieres al leer este comentario, pero así no creo que mejores en nada.

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