(Poema) El gato sigiloso


Cabizbajo a perpetuidad.
Él parece lamentarse en profundo
Por esta vida de graves tragedias
Y eterno silencio, enigmático si mas no.

Sus ojos desvelan melancolía,
¿Cuál debo ser su gran desdicha?
Y, a cámara lenta, suspira y teme
Que la llama de su alma sucumba.

Su paso era a duras penas apreciable,
Solo un áspero taconeo de garras en mármol.
Ni vocales ni consonantes recitaba,
Era el gato sigiloso del que nunca se habla.

2 comentarios:

  1. Los gatos siempre nos inspiran.

    Esperaré a fin de año para leer tus delirios sin ropa.

    Saludos

    J.

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  2. Nunca se me dieron bien los poemas, sin embargo a ti sí.
    Puedo imaginarme lo que le habrá pasado al pobre gatito para tener esa mirada llena de pena.

    Abrazo,
    explosivo.

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