(Artículo) Fórmula poética



Como el alquimista hace con sus brebajes y experimentos esotéricos, el fecundo poeta sabe filtrar al buen poema por sus delicadas manos de literato una vez más cuando considera que ni un solo sustantivo puede caber o modificarse en él.
Los ataques de inspiración espontánea deben ser llevados a cabo como es debido, a no ser así, resultan estrepitosos.
Debe andarse con pies de plomo al componerlos y valorar hasta el mero hecho de esculpir con tinta en el papel, puesto que poder ver nuestra obra presentable desde el primer atisbo de ella es un gran logro, ¿no creen?
En mi modus operandi prefiero estar en ayunas llegado el momento de amasar una creación, de no ser así los cometidos de digestión turban mi mente, y la labor se vuelve rocosa y tediosa, ¡ningún poema debería ser engendrado con infame desazón en el alma!  

1 comentario:

  1. Así pues, a escribir bien entrada la noche, o bien temprano por la mañana.

    Son métodos, de los cuales hay tantos como poetas y literatos.

    Saludos

    J.

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