jueves, 5 de julio de 2012

(Artículo) Las sombras del pasado



Las sombras del pasado, aquellas almas maliciosas que torturan mi presente usando como arma blanca mi pasado. Ellas se encargan de recordarme cada error que cometí, les agrada decirme en qué fallé, pero no en qué fallaré. Siempre están allí, gracias a los restos de mí que he ido desprendiendo a lo largo del camino denominado vida. ''Ella, 1942'' es la primera sombra del pasado, mi enrevesado debut literario con argumento más que romántico y situaciones sugerentes pero descritas con palabras inadecuadas. El autor Juan Soto Ivars me comentó, tras leerla, que era un escritor de raza, y eso me dio verdaderos ánimos. También me animó a hacerla desaparecer de Internet, pero prefiero ser un poco más humano de lo que soy y que podáis contemplar los fallos que cometí. Luego vino mi primer poemario, estrepitoso y sin éxito alguno, lo hice desvanecer a los pocos días de su publicación en la red. Más tarde llegó ''Fantasmagórica Fantasía'', mi segundo poemario, bastante pedante y sin estilo ni gracia pero que obtuvo grandiosa cosecha de descargas y críticas positivas. A pocos días de hoy he publicado el poema largo ''Aullidos Desde un Panteón'', y sí, sé que en un futuro me avergonzaré de él, pero nunca me arrepentiré de haberlo subido a la red, porque esas imperfecciones tan notables fueron las que me hicieron mejorar. En escasas semanas publicaré mi tercer libro poético, ''Lágrimas de Ceniza'', y sé que en unos años lamentaré todos aquellos versos redactados que seguramente etiquetaré de feos y mediocres, pero no me arrepentiré de haberlo hecho, porque rectificar es de sabios, sí, pero reconocer la equivocación aún lo es más.