Infierno, realidad, infierno, realidad...

Hoy he venido pensando en el infierno después de una semana sintiéndome como en él, ¡exacto!, ¿porque buscamos siempre huir del infierno, en el cual no creo, si viene a ser como la vida misma? Haber... todos cuando pensamos en infierno pensamos en el prototipo de mucha llamita y tíos con patas de cabra dando latigazos a hombres pecaminosos. Es un poco irreal que el infierno sea como se dice. Es demasiado.. de cuento. Tal vez al principio hubiera una idea de infierno más normal que la gente ha ido, al paso del tiempo, hiperbolizando. Pero, si reflexionamos, ¡el infierno es como la vida misma!, quiero decir que tiene los mismos factores, no se como explicároslos con claridad, sinceramente, pero además, es muy difícil de explicar; entonces, os lo resumo, yo creo que el infierno es lo que actualmente vivimos; con tanto drama que se vive en la realidad como los recientes acontecimientos en Noruega y semejantes. También desearía añadir que, no soy católico, ni siquiera cristiano practicante, no creo en el cielo, pero en el extremo caso de que existiera, no me sentiría bien yendo a él, es un sitio que según define la iglesia es ''perfecto'', la ''perfección'' no existe, pero vamos, lo que ella diga. Bueeeeeeno, ya he pagado mi parte del trato con vosotros posteando algo por semana, aunque sea una soberana mierda, no quiero aburriros.



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¿Perdón?

Perdón, perdón, perdón, Perdón, perdón, perdón, Perdón, perdón, perdón, Perdón, perdón, perdón, ¿Cuántas veces debo haber pedido perdón en toda mi vida? Algunas veces en vano, otras con el corazón, pero ¿Cuántas veces? ¿Más que los kilos de bótox que se ha implantado Carmen de Mairena en cuerpo? A veces somos nosotros los que recibimos las disculpas y nos regocijamos en ellos como cerdos en el fango, nos gusta mucho recibir disculpas, darlas... ya menos... También hay veces que recibimos un ‘’Te Perdono’’ sin haber dicho ‘’ ¿Me perdonas?’’ En esta ocasión podemos o bien aceptar las disculpas y quedarnos internamente fastidiados o decir ‘’En todo caso te perdonaré yo, chaval’’. Volviendo a hablar de cuando pedimos perdón, el miedo que sentimos en cuanto lo pedimos es a que nos digan ‘’No, no te perdono, eres un imbécil y acabas de quedar mal’’ o la felicidad a que nos digan ‘’Esperaba que dijeras eso, ¡SI!’’ Yuhuuuu.

Con un 25% de cariño y un 75% de experiencia,
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